logo-resplandor final

Promotora Católica de Valores Humanos y Calidad Total

El Mundo de los Valores

JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE

JESUCRISTO SACERDOTE OK

El Jueves posterior a la solemnidad del Cuerpo y Sangre santísimos de Jesucristo se celebre en Colombia y en algunos otros países la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, por lo que hoy, como pueblo de Dios, elevamos nuestra súplica al Señor por todos los sacerdotes a quienes Él mismo ha escogido, que han hecho la ofrenda de su vida a Dios y que le sirven fielmente a Él y a su pueblo por la predicación de su Palabra, como administradores de la Sangre Bendita de Cristo, por la que hemos sido redimidos, por la siembra incansable de la semilla de la fe, por su acompañamiento y guía al pueblo de Dios y por la administración de todos los sacramentos que conducen hacia la plenitud de la vida en Dios. Nuestra oración de hoy ha de estar impregnada de gratitud al Señor por su sabiduría y compasión infinita hacia la humanidad al dejarnos el don del sacerdocio, y nuestra súplica se dirige al Señor por todos sus hijos predilectos que, mediante su ministerio sacerdotal sirven al Evangelio y, por la gracia del Espíritu de Dios obrando en ellos y a través suyo, hacen siempre presente, en el mundo, el Sacerdocio de Cristo y sus misterios, para gloria del Padre y para bien de su pueblo.

Oramos también por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada diciendo: Padre bueno, Tú que has enviado al mundo a tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor, que es la Palabra de la Verdad, el Camino y la Vida; Tú que nos has dejado al Espíritu Santo que dio origen a tu iglesia en Pentecostés  y que la guía y sostiene, te pedimos que renueves en los corazones de todos tus hijos, llamados por ti al servicio de tu Reino mediante el sacerdocio ministerial y la vida consagrada, la convicción del vínculo filial que les une a ti y la certeza de pertenecerte por entero, ya que les has creado, les  has adquirido por el precio de la Sangre de tu Hijo en la cruz, les has llamado y les conduces por el camino de la santificación mediante el Espíritu Santo.

Haz, Señor, que todos aquellos a quienes has llamado vivan su vocación con plena donación, de modo que sean signos vivos de tu presencia en el mundo por medio de sus obras, de su oración, de su observancia fiel y de la predicación, con su vida y sus palabras, de las alegrías contenidas en Evangelio; haz, Señor, que todos tus llamados tengan siempre su mirada puesta en ti y aparta de ellos todo aquello que pueda separarlos de tus caminos, haz que sean testimonio de vida en tu amor y de tu mensaje de salvación por medio de un ininterrumpido camino de conversión y búsqueda de la plenitud que se halla solo en ti, que, por tu auxilio y tu gracia, puedan conducirse por la vida con la dignidad propia de la consagración y el ministerio que, por misericordia, les concediste; cólmalos de caridad, paz, sabiduría  y amor, e ilumínalos para que haya siempre claridad en ellos con respecto a su vocación y seguimiento, y que puedan configurar su vida con Jesucristo, Maestro y modelo perfectísimo de santidad, amor, entrega y obediencia al Padre.

Te pedimos también, Señor, Dios nuestro, que concedas al mundo nuevas vocaciones que, con verdadero fervor y santidad, acojan tu llamado y opten por la donación generosa y comprometida de sus vidas para ser auténticos servidores y testigos de tu santo Evangelio y continúen así extendiendo, por bondad y gracia tuya, el mensaje de salvación al mundo entero, según los perfectísimos anhelos de tu corazón santo y bondadoso.

Amén.

Marynela Florido S.

© 2021 El Club de La Vida – Todos los derechos reservados

Síguenos en: