Muchos reciben el año nuevo con alegría, otros no lo celebran y lo ven como un día cualquiera, recibir el año nuevo es una buena excusa para reunirse con familia y amistades para un abrazo afectuoso que nos hace sentir que no estamos solos y que en el año que comienza nuestras relaciones con los demás se fortalecerán y que iniciamos una nueva etapa de nuestra vida en la que anhelamos alcanzar infinidad de metas, que tal vez, hemos venido aplazando año tras año.

El año nuevo es un nuevo comienzo; si lograste lo que querías en el año que se fue, felicidades!, pero si no lograste lo que querías no te sientas mal, comienza el año con optimismo, esperanza amor, felicidad y fe para que así sea el resto del año, enfócate en lo que realmente quieres, escríbelo en un papel y ponlo en un lugar donde cada día de este año lo puedas ver y recordar, de este modo te será más fácil empezar a trabajar por aquello que deseas alcanzar y que te propusiste al inicio de este calendario.

No vale la pena comenzar el nuevo año con frustraciones porque eso solamente te llena de negativismo y desánimo, planea tus objetivos cuidadosamente para que este año te salgan mejor y se logren, pero sobre todo, comienza desde hoy mismo a trabajar por conseguir tus metas, puesto que ellas no llegan sin esfuerzo de tu parte.

Escribe lo que deseas lograr en el año que recién comenzó, haz una lista de tus propósitos y ponte en acción, porque los logros se alcanzan solamente con esfuerzo, dedicación, constancia, perseverancia. Durante el año, asegúrate que tu lista no sea demasiado larga, primero empieza con 2 o 3 metas, después al realizarse estas metas fíjate otras nuevas y así sucesivamente. Pero es imprescindible que cada meta que te fijes esté acompañada por un tiempo límite para su consecución, de lo contrario, corres el riesgo de ir aplazando este objetivo hasta que, con el paso del tiempo, se quede sin cumplir.

Para mantenerte motivado/a cada día de este año y lograr tus propósitos, mantén tu lista cerca y repásala a diario, esto te ayudará  ver cuánto has avanzado en tus logros o si has empezado a trabajar por tus objetivos.

Con el primer paso siempre lleva en tu mente y en tu corazón que las cosas mejorarán, recuerda que todo problema tiene solución, es como las plantas que necesitan el sol y lo tienen. Si no existieran las soluciones tampoco existieran los problemas. Lo realmente importante es que cada paso que des en tu día a día, estés acompañado e inspirado por Dios, no empieces o termines nunca una jornada sin ser agradecido con el que todo te lo ha dado, no comiences o termines un solo día sin poner tu vida, tus proyectos, sentimientos, pensamientos y acciones en las manos de Dios.

Recuerda siempre que lo que llena tu vida de verdadera alegría y paz es una conciencia tranquila, un corazón limpio, tu familia, tus amistades, tu salud: todo eso no tiene precio.

El Club de la Vida te desea un año realmente feliz, lleno de salud, de logros alcanzados, de bendiciones, de amor, de bienestar, de éxitos, de paz y prosperidad. Y sobre todo, un año lleno de Dios en tu vida y la de tu familia.

Marynela Florido. Club de la Vida